María Fernanda tenía 29 años y regresaba a casa después de su jornada de trabajo. Caminaba por el paso cebra cuando el semáforo estaba en luz roja. No alcanzó a dar los últimos tres pasos para llegar a la vereda. Una motocicleta que venía en alta velocidad no respetó la señal la embistió en plena intersección. El impacto la lanzó varios metros. Murió minutos después, mientras los transeúntes gritaban y el conductor intentaba huir. Su familia aún espera justicia y repite una frase que se ha vuelto dolorosamente común: “si se hubiera respetado la señal, hoy estaría viva”.
La crudeza de estos testimonios se refleja en las cifras oficiales. En 2025 se registraron 2 511 accidentes de tránsito en la región norte, con un saldo de 53 personas fallecidas y 262 heridas, según el informe estadístico anual de la Empresa Pública de Movilidad del Norte, Movidelnor. Esto equivale, en promedio, a cuatro muertes y 25 lesionados cada mes. Aunque existe una leve reducción frente a 2024, cuando se contabilizaron 2686 accidentes, el problema sigue cobrando vidas de forma constante.
El informe revela que el 41,74% de los accidentes automovilísticos se producen por irrespeto a las señales de tránsito, consolidándose como la principal causa de la siniestralidad vial. A esto se suma la impericia e imprudencia de los conductores, que representa el 37,83 %, y el exceso de velocidad con el 16,69 %. En otras palabras, la mayoría de tragedias no son producto del azar, sino de decisiones irresponsables que se repiten una y otra vez en las vías.
Los periodos de mayor riesgo ya están claramente identificados. Los meses de diciembre, enero, agosto y junio presentan un incremento significativo de accidentes, mientras que los domingos, miércoles y sábados concentran la mayor incidencia de siniestros en la región. Las horas con mayor incremento de accidentes son las 13h00 y entre las 17h00 y 19h00, lo que coincide con la salida de estudiantes y el retorno de trabajadores a sus hogares. En esos lapsos, una señal ignorada puede marcar la diferencia entre llegar a casa o no hacerlo nunca.
Otro dato alarmante es el creciente involucramiento de motocicletas en los siniestros de tránsito. El 20,91 % de los accidentes registrados involucra a este tipo de vehículo, principalmente por exceso de velocidad. Para Santiago Chiriboga, gerente general de Movidelnor, el mensaje debe ser directo: “Respetar las señales de tránsito no es opcional, es una obligación que salva vidas. Un segundo de imprudencia puede destruir familias enteras. Todos debemos asumir nuestra responsabilidad en la vía” expresó.
Desde el ámbito operativo, Emerson Ubidia, gerente de Operaciones de Tránsito de Movidelnor, aseguró que la institución ha intensificado los controles y acciones preventivas en puntos críticos. “Estamos reforzando operativos, educación vial y control permanente, pero esto no basta si la ciudadanía no cambia su conducta. La realidad es dura y los números lo confirman: si no obligamos a respetar las señales de tránsito, las muertes seguirán aumentando”, advirtió. La evidencia es clara y el llamado es urgente: hacer algo ya no es una opción, es una necesidad impostergable. XXX




