Con siete victorias, un empate, un solo gol en contra y 14 anotados, un rendimiento de 91%, España ganó el Mundial de 2026, el primero de 48 equipos. Derrotó 1-0 en la final a Argentina con un gol agónico de Ferrán Torres pero habiendo dominado todo el partido con mucho orden.
España levantó el trofeo del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá con mucho merecimiento y buen fútbol.
España ha conseguido ganar su segundo Mundial en 16 años con una extraordinaria participación en el torneo de Estados Unidos, México y Canadá. Los de Luis de la Fuente han cuajado una competición casi perfecta, con solo un empate a cero en el primer partido y siete victorias en las que solo ha recibido un único gol. Ha derrotado, además, a varias de las favoritas del torneo: Argentina en la final, Francia en semis, Portugal en octavos; y en todo momento, con la sensación de que el partido estaba controlado.
Las estadísticas de la final del Mundial: ni un remate a puerta de Argentina y España supera un récord de la campeona de 2010
La victoria de Rodri, Ferran, Lamine Yamal y compañía en el New York New Jersey Stadium ha sido la guinda del pastel en el juego de la campeona, con un partido en el que no han permitido a la albiceleste de Leo Messi tirar a puerta en ningún momento. De hecho, Argentina no ha supuesto un peligro real para la portería de Unai Simón hasta los últimos minutos del partido, algo que se ha reconocido en todo el mundo en los titulares de los principales medios de comunicación.
El diario L’Equipe se ha rendido al equipo que derrotó a la selección francesa en semifinales, bautizando a los de Luis de la Fuente como “los nuevos reyes”. Por su parte, el canal deportivo británico BBC Sport ha contado con la opinión de varios expertos, cuyo veredicto no podría ser más unánime: “Es bueno para el fútbol que haya ganado España”. “Por mucho que admire a Argentina por toda su lucha, coraje y garra; habría sido una injusticia que no hubieran ganado hoy”, sentencia una de las crónicas. En Alemania, Bild describe un partido “largo y reñido en la prórroga” en el que La Roja “presionó durante mucho tiempo” hasta obtener su recompensa.




