TEJIENDO EL PODER:
Mauricio Riofrio Cuadrado – Consultor independiente ..
El pueblo ecuatoriano ha hablado. Los resultados evidencian un ajustado triunfo de Daniel Noboa sobre la candidatura de Luisa González, en medio de un sinnúmero de dudas sobre la transparencia del proceso, pues se esperaba que la diferencia fuera más holgada de acuerdo con las previsiones técnico-electorales. Las denuncias, acusaciones y pruebas, a favor o en contra, tendrán que ser evacuadas ante las autoridades competentes, esperemos que esta vez sí, se descubra autores materiales e intelectuales, cómplices y encubridores, es hora de que la justicia y sus operadores, hagan su trabajo.
Definido el escenario de la segunda vuelta, los candidatos tienen la obligación de fijar posiciones, presentar propuestas simples, concretas y sobre todo hablar con la verdad, por más dura o difícil que esta sea.
El balotaje final exige un ejercicio de autocrítica, y si el caso amerita, corregir errores y reconfigurar procedimientos, reorientar formas e inclusive fondos, porque equivocarse en ciertos aspectos es normal y lo único que confirma es la condición humana de quien yerra, dicho sea de paso, se equivoca el que hace, quien no hace nada, ¿cómo podríamos saber si se equivoca o no?
La cercanía y empatía con el votante es fundamental, la gente quiere a sus líderes cercanos, humanos, tangibles. Las estrategias innovadoras e imaginativas funcionan y están bien, pero no son suficiente, se requiere de humildad para llegar, ese valor que intuitivamente el pueblo percibe, para luego conectarse.
No hay duda que para la siguiente votación se debe conversar con quien muestre predisposición para hacerlo en forma transparente, sobre la base de los intereses colectivos, sin agendas particulares, los objetivos del diálogo, previo a los consensos, deben ser los objetivos de la nación entera, no de un grupo o partido, peor de una o más personas, más aún si se trata de transgresores de la ley.
El juego de las alianzas y estrategias en la recta final hacia la presidencia, implica operación política profesional y honesta, el Ecuador está cansado de la opacidad de los políticos, de las componendas de vieja data que, confunden sagacidad con arteras artimañas, por eso resulta importante definir líneas rojas en las negociaciones, aquellas que evitan chantajes y contubernios, basta ya de pactos en las sombras.
El señor Noboa, con imaginación y diligencia, sin dormirse en los laureles, tendrá que comunicar con eficiencia y eficacia lo hecho, lo que hace y lo que esta por hacer, en tanto que, la señora González deberá sincerar sus afinidades y querencias ideológicas sin más evasivas, ser más Luisa y menos Correa, lo cual es complicado por la naturaleza del personal y lo pesado de sus cadenas.
El 13 de abril los ecuatorianos nos la jugamos, hasta tanto, hay mucha tela que cortar, muchos comportamientos que evaluar, mucho que conversar y soñar, ojalá que al despertar no lo hagamos cayendo al vacío…