La pizzería ecuatoriana Diavolo Rosso, ubicada en Guayaquil y Samborondón, alcanzó el puesto 45 en la edición 2026 de 50 Top Pizza Latin America, una de las guías más reconocidas del sector a nivel internacional, y fue además reconocida con el premio “New Entry of the Year 2026 – Solania Award” (Mejor Nueva Entrada del Año), que distingue a la mejor nueva incorporación del ranking. Con este resultado, Ecuador entra por primera vez en este prestigioso listado regional.
Ecuador marca así un nuevo hito en la gastronomía regional. Diavolo Rosso, de ECUADOR, logró ubicarse en el puesto 45 del ranking 50 Top Pizza Latin America 2026, convirtiéndose en la primera pizzería ecuatoriana en ingresar a esta reconocida clasificación internacional. Además, la guía la distinguió como Top Pizzeria in Ecuador 2026, consolidando al país en el mapa latinoamericano de la pizza de alta calidad.
El listado, de origen italiano, es considerado un referente global por su metodología rigurosa: inspectores anónimos evalúan variables como la calidad de los ingredientes, la técnica, el servicio y la experiencia integral. Su enfoque exclusivo en pizza lo convierte en una de las clasificaciones más especializadas y respetadas de la industria gastronómica.
La inclusión de Ecuador en este ranking no solo reconoce el trabajo de un restaurante, sino que evidencia la evolución de la escena culinaria local, que comienza a ganar visibilidad dentro de circuitos internacionales altamente competitivos.
En este contexto, Diavolo Rosso, liderado por sus socios Sebastián Pareja, David Pareja, Giovanni Polo y Catalina Francisco, ha construido una propuesta que combina tradición italiana con una mirada contemporánea, apostando por ingredientes de alta calidad y procesos técnicos cuidados. Este reconocimiento se suma a una trayectoria que ha incluido colaboraciones con referentes internacionales del mundo pizzaiolo, elevando su estándar gastronómico.
La premiación se llevó a cabo el 14 de abril en Río de Janeiro, reuniendo a las mejores pizzerías de la región y consolidando este logro como un punto de partida para la proyección internacional de la cocina ecuatoriana.
Más allá de una distinción individual, este reconocimiento posiciona a Ecuador dentro de una conversación gastronómica regional cada vez más exigente, abriendo nuevas oportunidades de visibilidad, intercambio y crecimiento para el sector.