Santa Rosa, El Oro. – El campo ecuatoriano no solo alimenta a las familias, sino que sostiene la economía de todo el país. En reconocimiento a este esfuerzo incansable, el presidente Daniel Noboa llegó a la provincia de El Oro para entregar 74 títulos de propiedad rural que legalizan más de 240 hectáreas, 500 paquetes tecnológicos agrícolas en beneficio de 2.084 productores y 50 carnets de la Agricultura Familiar Campesina. A esto se suman los Créditos Productivos 7×7, una iniciativa que solo en El Oro ya ha colocado más de USD 4,6 millones que benefician a 455 productores; mientras que a nivel nacional la cifra supera los USD 114 millones. “Volvemos a mirar al agro como siempre debió hacerse, como una prioridad para el Ecuador. Tienen un Gobierno que los acompaña y que entiende que detrás de cada productor hay una familia que trabaja todos los días para sacar adelante a sus hijos, sus tierras y su provincia”, destacó el presidente Noboa. Para el porcicultor Nemesio Aguilar, beneficiario de un crédito de USD 90.000, el programa Crédito Productivo 7×7 ha sido clave para incrementar su producción. Actualmente está construyendo una nueva infraestructura para optimizar sus procesos y garantizar una mayor calidad en sus productos. “Hoy en día sí tenemos la ayuda institucional del Estado para poder continuar con nuestros proyectos. Al presidente Daniel Noboa, (…) usted está llevando con certeza y buen tino los proyectos para beneficio del campo”, añadió. Infraestructura educativa de calidad Reafirmando su compromiso con la educación, el primer mandatario también anunció la inversión de USD 413.000, recursos que fueron usados en la rehabilitación integral del Colegio de Bachillerato Marcabelí, la Unidad Educativa Jorge Enríquez Chávez Celi y la Escuela de Educación Básica Vicente Rocafuerte. Gracias a estas intervenciones, 1.976 estudiantes y decenas de docentes desde ahora cuentan con espacios dignos y modernos para aprender, enseñar y prepararse para el futuro. Impulsar el agro y transformar la educación no es solo inversión, es cumplir con las familias orenses. Con estas acciones, se salda una deuda histórica y se sientan las bases de una provincia más competitiva, próspera y llena de oportunidades para el futuro.