El exdecano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas llega al 4 de junio con 25 años adentro de la institución, una apuesta clara por las regiones y una relación de trabajo directa con el Gobierno nacional para pelear por los recursos de la educación pública.
A falta de un día para las elecciones, en la Universidad de Antioquia hay una percepción que se fue instalando con el correr de los debates: la candidatura de John Mario Muñoz Lopera es la que más convence. No por volumen ni por marketing, sino porque detrás hay alguien que conoce la universidad de verdad. Como exdecano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, Muñoz Lopera lleva 25 años dentro de la institución, suficientes para saber dónde duele y también dónde hay potencial sin explotar.
En los foros previos a la votación eso se notó. Mientras otros candidatos hablaron en términos generales, él entró en la discusión con datos, con contexto, con memoria histórica. Entiende la crisis estructural de la universidad pública colombiana no como un diagnóstico de coyuntura sino como algo que lleva décadas gestándose, y tiene claro que no se resuelve con buenas intenciones sino con gestión concreta y decisiones difíciles.
“La universidad pública se transforma desde las regiones, con las comunidades y para ellas.”
La apuesta por el territorio es quizás lo más diferenciador de su propuesta. Muñoz Lopera ha dicho, con toda la claridad, que la UdeA no puede seguir siendo pensada solo desde Medellín. Las sedes regionales no son sucursales ni trámites administrativos, sin lugar a dudas, son la razón de ser de una universidad pública. Para él, fortalecer esa presencia en los territorios es la forma más honesta de responderle a las comunidades que no tienen otra puerta de entrada a la educación superior.
Y hay un frente en el que su trayectoria habla sola: la gestión de recursos. John Mario ha sido interlocutor directo con el Gobierno nacional en los debates sobre financiación de la educación superior pública, y ha logrado resultados en esas negociaciones. En un momento en que las universidades públicas del país siguen esperando que el Estado cumpla, tener un rector que ya conoce esas mesas y ya ha sentado en ellas marca una diferencia.
La jornada electoral es mañana y la sensación en los pasillos de la universidad es que Muñoz Lopera llega a ella como el candidato que mejor combina lo que la UdeA necesita ahora: alguien que la conoce por dentro, que piensa en grande y que sabe cómo conseguir lo que hace falta.