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Y Si Colombia nos corta la luz?

Juan Manuel García Docente Universidad Internacional del Ecuador


La Crisis Energética que Nadie Vio Venir.

Mientras Trump amenaza a Petro y Ecuador juega con aranceles, ¿quién apaga las luces cuando se acaben las represas?

Fuente: Infobae (2025). Colombia arriesga millones en exportaciones y Ecuador pierde una fuente clave de energía barata: análisis sobre el riesgo real para ambas naciones.Disponible en: https://www.infobae.com/colombia/2026/01/22/colombia-arriesga-millones-en-exportaciones-y-ecuador-pierde-una-fuente-clave-de-energia-barata-analisis-sobre-el-riesgo-real-para-ambas-naciones/

Imagina despertarte mañana y no poder disfrutar de la electricidad. No durante unas horas sino durante algunos días. No es un guión de ciencia ficción: el 22 de enero, Colombia decidió suspender cualquier transacción de energía hacia Ecuador. ¿Por qué lo hicieron? Porque nuestro gobierno impuso aranceles del 30% a sus productos. Ellos decidieron cortar la electricidad que representaba hasta el 10% de aquello que consumimos cada día. Bienvenidos a la geopolítica en el siglo XXI cuando la energía se convierte en herramienta de lucha política.

¿Apostamos todo a las represas? El riesgo de poner todos los huevos en una canasta

Ecuador depende de las represas para satisfacer el 72% de su electricidad. Suena verde, renovable, perfecto. Hasta que no llueve. Durante los seis primeros meses de 2024, se declaró el periodo de estiaje más agudo de los últimos 61 años: la productividad de las hidroeléctricas pasó del 70% al 49%. ¿El resultado? Cortes de electricidad de hasta 14 horas diarias. ¿Recuerdas hacer cola para cargar el celular en el mes de octubre de 2023? Ahora pregúntate: ¿qué va a pasar cuando Colombia que nos vendía su energía barata a 30 centavos el kilovatio no esté ahí para salvarnos? Mientras Francia produce el 69% de su electricidad con plantas nucleares y Uruguay ha diversificado con un 34% de energía eólica, nosotros seguimos con el dedo cruzado esperando a que llueva. Es como vivir en una casa de madera esperando que nunca haya incendio.

Trump, Petro y nosotros en medio: ¿peones en un tablero más grande?

Esta no es solo una pelea entre Ecuador y Colombia. Donald Trump regresó a la Casa Blanca con una agenda agresiva para América Latina: acaba de capturar a Nicolás Maduro en una operación militar en Venezuela, le revocó la visa a Gustavo Petro en septiembre pasado, y ahora lo amenaza con hacer “lo mismo” en Colombia si no coopera más en la guerra contra el narcotráfico.

¿Y nosotros? Atrapados entre las presiones de Washington y los conflictos con Bogotá. Cuando Ecuador impuso aranceles del 30% a Colombia justificándose en “falta de cooperación antinarcóticos”, ¿estábamos imitando la retórica de Trump o defendiendo intereses propios? La pregunta no es trivial: define si somos actores con estrategia o simples reactores en crisis.

La voz desde la academia: “Aquí todos perdemos”

El Dr. Santiago Pérez Samaniego, Director de Ciencias Políticas de la UTPL, es directo: “La política existe para resolver conflictos mediante diálogo y consensos, no para escalarlos”. Según el académico, Ecuador vive “una crisis estructural de confianza en los actores políticos” que solo se resuelve con diálogo profesionalizado.

Julio César Vera, presidente de Xua Energy, lo resume mejor: “Aquí no hay ganadores, perdemos los dos”. Colombia pierde 339 millones de dólares anuales en energía y arriesga otros 600 millones en exportaciones. Ecuador enfrenta costos de generación más altos y el fantasma de nuevos apagones. Mientras los gobiernos pelean, las familias pagan la factura.

Los números que deberían preocuparnos

• Coca Codo Sinclair, nuestra central más grande (1.500 megavatios), tiene fallas permanentes desde que se inauguró.

• El Complejo Toachi Pilatón lleva 13 años en construcción y solo funciona al 19% de su capacidad

• Tenemos 5.454 MW instalados en papel, pero muchas centrales están en mantenimiento o rotas.

 • Importábamos 8-10% de nuestra energía desde Colombia. Ahora: cero.

El Banco Interamericano de Desarrollo está financiando una línea de interconexión con Perú para diversificar nuestras fuentes. Pero, ¿llegará a tiempo? ¿O seguiremos dependiendo de que nuestros vecinos estén de buen humor?

Las preguntas que quedan sobre la mesa

Esta crisis nos obliga a preguntarnos: ¿Vamos a seguir apostando todo a las hidroeléctricas esperando que siempre llueva? ¿Invertiremos finalmente en energía solar, eólica y térmica de respaldo, o esperaremos al próximo apagón para reaccionar? ¿Podemos realmente navegar entre las presiones de Estados Unidos y los conflictos regionales sin una estrategia clara de largo plazo?

La energía no es solo un tema técnico de ingenieros y economistas. Es poder, soberanía, seguridad nacional. Cuando Colombia nos corta la luz, no solo se apagan los focos: se encienden las alarmas sobre nuestra dependencia, nuestra falta de planificación y nuestra vulnerabilidad geopolítica.

Mientras Trump redefine las reglas del juego en América Latina, mientras Petro y Noboa se enfrascan en guerras arancelarias, y mientras las represas dependen de lluvias cada vez más impredecibles por el cambio climático, la pregunta ya no es si habrá otra crisis energética, sino cuándo.

¿Estaremos preparados?

Nombre y apellido: Juan Manuel García

Cargo: Docente

Institución: Universidad Internacional del Ecuador

Nombre y apellido: Juan Manuel García

Cargo: Docente

Institución: Universidad Internacional del Ecuador

¿Y SI COLOMBIA NOS CORTA LA LUZ?
La Crisis Energética que Nadie Vio Venir.

Mientras Trump amenaza a Petro y Ecuador juega con aranceles, ¿quién apaga las luces cuando se acaben las represas?

Fuente: Infobae (2025). Colombia arriesga millones en exportaciones y Ecuador pierde una fuente clave de energía barata: análisis sobre el riesgo real para ambas naciones.Disponible en: https://www.infobae.com/colombia/2026/01/22/colombia-arriesga-millones-en-exportaciones-y-ecuador-pierde-una-fuente-clave-de-energia-barata-analisis-sobre-el-riesgo-real-para-ambas-naciones/

Imagina despertarte mañana y no poder disfrutar de la electricidad. No durante unas horas sino durante algunos días. No es un guión de ciencia ficción: el 22 de enero, Colombia decidió suspender cualquier transacción de energía hacia Ecuador. ¿Por qué lo hicieron? Porque nuestro gobierno impuso aranceles del 30% a sus productos. Ellos decidieron cortar la electricidad que representaba hasta el 10% de aquello que consumimos cada día. Bienvenidos a la geopolítica en el siglo XXI cuando la energía se convierte en herramienta de lucha política.

¿Apostamos todo a las represas? El riesgo de poner todos los huevos en una canasta

Ecuador depende de las represas para satisfacer el 72% de su electricidad. Suena verde, renovable, perfecto. Hasta que no llueve. Durante los seis primeros meses de 2024, se declaró el periodo de estiaje más agudo de los últimos 61 años: la productividad de las hidroeléctricas pasó del 70% al 49%. ¿El resultado? Cortes de electricidad de hasta 14 horas diarias. ¿Recuerdas hacer cola para cargar el celular en el mes de octubre de 2023? Ahora pregúntate: ¿qué va a pasar cuando Colombia que nos vendía su energía barata a 30 centavos el kilovatio no esté ahí para salvarnos? Mientras Francia produce el 69% de su electricidad con plantas nucleares y Uruguay ha diversificado con un 34% de energía eólica, nosotros seguimos con el dedo cruzado esperando a que llueva. Es como vivir en una casa de madera esperando que nunca haya incendio.

Trump, Petro y nosotros en medio: ¿peones en un tablero más grande?

Esta no es solo una pelea entre Ecuador y Colombia. Donald Trump regresó a la Casa Blanca con una agenda agresiva para América Latina: acaba de capturar a Nicolás Maduro en una operación militar en Venezuela, le revocó la visa a Gustavo Petro en septiembre pasado, y ahora lo amenaza con hacer “lo mismo” en Colombia si no coopera más en la guerra contra el narcotráfico.

¿Y nosotros? Atrapados entre las presiones de Washington y los conflictos con Bogotá. Cuando Ecuador impuso aranceles del 30% a Colombia justificándose en “falta de cooperación antinarcóticos”, ¿estábamos imitando la retórica de Trump o defendiendo intereses propios? La pregunta no es trivial: define si somos actores con estrategia o simples reactores en crisis.

La voz desde la academia: “Aquí todos perdemos”

El Dr. Santiago Pérez Samaniego, Director de Ciencias Políticas de la UTPL, es directo: “La política existe para resolver conflictos mediante diálogo y consensos, no para escalarlos”. Según el académico, Ecuador vive “una crisis estructural de confianza en los actores políticos” que solo se resuelve con diálogo profesionalizado.

Julio César Vera, presidente de Xua Energy, lo resume mejor: “Aquí no hay ganadores, perdemos los dos”. Colombia pierde 339 millones de dólares anuales en energía y arriesga otros 600 millones en exportaciones. Ecuador enfrenta costos de generación más altos y el fantasma de nuevos apagones. Mientras los gobiernos pelean, las familias pagan la factura.

Los números que deberían preocuparnos

• Coca Codo Sinclair, nuestra central más grande (1.500 megavatios), tiene fallas permanentes desde que se inauguró.

• El Complejo Toachi Pilatón lleva 13 años en construcción y solo funciona al 19% de su capacidad

• Tenemos 5.454 MW instalados en papel, pero muchas centrales están en mantenimiento o rotas.

 • Importábamos 8-10% de nuestra energía desde Colombia. Ahora: cero.

El Banco Interamericano de Desarrollo está financiando una línea de interconexión con Perú para diversificar nuestras fuentes. Pero, ¿llegará a tiempo? ¿O seguiremos dependiendo de que nuestros vecinos estén de buen humor?

Las preguntas que quedan sobre la mesa

Esta crisis nos obliga a preguntarnos: ¿Vamos a seguir apostando todo a las hidroeléctricas esperando que siempre llueva? ¿Invertiremos finalmente en energía solar, eólica y térmica de respaldo, o esperaremos al próximo apagón para reaccionar? ¿Podemos realmente navegar entre las presiones de Estados Unidos y los conflictos regionales sin una estrategia clara de largo plazo?

La energía no es solo un tema técnico de ingenieros y economistas. Es poder, soberanía, seguridad nacional. Cuando Colombia nos corta la luz, no solo se apagan los focos: se encienden las alarmas sobre nuestra dependencia, nuestra falta de planificación y nuestra vulnerabilidad geopolítica.

Mientras Trump redefine las reglas del juego en América Latina, mientras Petro y Noboa se enfrascan en guerras arancelarias, y mientras las represas dependen de lluvias cada vez más impredecibles por el cambio climático, la pregunta ya no es si habrá otra crisis energética, sino cuándo.

¿Estaremos preparados

Mientras Trump amenaza a Petro y Ecuador juega con aranceles, ¿quién apaga las luces cuando se acaben las represas?

Fuente: Infobae (2025). Colombia arriesga millones en exportaciones y Ecuador pierde una fuente clave de energía barata: análisis sobre el riesgo real para ambas naciones.Disponible en: https://www.infobae.com/colombia/2026/01/22/colombia-arriesga-millones-en-exportaciones-y-ecuador-pierde-una-fuente-clave-de-energia-barata-analisis-sobre-el-riesgo-real-para-ambas-naciones/

Imagina despertarte mañana y no poder disfrutar de la electricidad. No durante unas horas sino durante algunos días. No es un guión de ciencia ficción: el 22 de enero, Colombia decidió suspender cualquier transacción de energía hacia Ecuador. ¿Por qué lo hicieron? Porque nuestro gobierno impuso aranceles del 30% a sus productos. Ellos decidieron cortar la electricidad que representaba hasta el 10% de aquello que consumimos cada día. Bienvenidos a la geopolítica en el siglo XXI cuando la energía se convierte en herramienta de lucha política.

¿Apostamos todo a las represas? El riesgo de poner todos los huevos en una canasta

Ecuador depende de las represas para satisfacer el 72% de su electricidad. Suena verde, renovable, perfecto. Hasta que no llueve. Durante los seis primeros meses de 2024, se declaró el periodo de estiaje más agudo de los últimos 61 años: la productividad de las hidroeléctricas pasó del 70% al 49%. ¿El resultado? Cortes de electricidad de hasta 14 horas diarias. ¿Recuerdas hacer cola para cargar el celular en el mes de octubre de 2023? Ahora pregúntate: ¿qué va a pasar cuando Colombia que nos vendía su energía barata a 30 centavos el kilovatio no esté ahí para salvarnos? Mientras Francia produce el 69% de su electricidad con plantas nucleares y Uruguay ha diversificado con un 34% de energía eólica, nosotros seguimos con el dedo cruzado esperando a que llueva. Es como vivir en una casa de madera esperando que nunca haya incendio.

Trump, Petro y nosotros en medio: ¿peones en un tablero más grande?

Esta no es solo una pelea entre Ecuador y Colombia. Donald Trump regresó a la Casa Blanca con una agenda agresiva para América Latina: acaba de capturar a Nicolás Maduro en una operación militar en Venezuela, le revocó la visa a Gustavo Petro en septiembre pasado, y ahora lo amenaza con hacer “lo mismo” en Colombia si no coopera más en la guerra contra el narcotráfico.

¿Y nosotros? Atrapados entre las presiones de Washington y los conflictos con Bogotá. Cuando Ecuador impuso aranceles del 30% a Colombia justificándose en “falta de cooperación antinarcóticos”, ¿estábamos imitando la retórica de Trump o defendiendo intereses propios? La pregunta no es trivial: define si somos actores con estrategia o simples reactores en crisis.

La voz desde la academia: “Aquí todos perdemos”

El Dr. Santiago Pérez Samaniego, Director de Ciencias Políticas de la UTPL, es directo: “La política existe para resolver conflictos mediante diálogo y consensos, no para escalarlos”. Según el académico, Ecuador vive “una crisis estructural de confianza en los actores políticos” que solo se resuelve con diálogo profesionalizado.

Julio César Vera, presidente de Xua Energy, lo resume mejor: “Aquí no hay ganadores, perdemos los dos”. Colombia pierde 339 millones de dólares anuales en energía y arriesga otros 600 millones en exportaciones. Ecuador enfrenta costos de generación más altos y el fantasma de nuevos apagones. Mientras los gobiernos pelean, las familias pagan la factura.

Los números que deberían preocuparnos

• Coca Codo Sinclair, nuestra central más grande (1.500 megavatios), tiene fallas permanentes desde que se inauguró.

• El Complejo Toachi Pilatón lleva 13 años en construcción y solo funciona al 19% de su capacidad

• Tenemos 5.454 MW instalados en papel, pero muchas centrales están en mantenimiento o rotas.

 • Importábamos 8-10% de nuestra energía desde Colombia. Ahora: cero.

El Banco Interamericano de Desarrollo está financiando una línea de interconexión con Perú para diversificar nuestras fuentes. Pero, ¿llegará a tiempo? ¿O seguiremos dependiendo de que nuestros vecinos estén de buen humor?

Las preguntas que quedan sobre la mesa

Esta crisis nos obliga a preguntarnos: ¿Vamos a seguir apostando todo a las hidroeléctricas esperando que siempre llueva? ¿Invertiremos finalmente en energía solar, eólica y térmica de respaldo, o esperaremos al próximo apagón para reaccionar? ¿Podemos realmente navegar entre las presiones de Estados Unidos y los conflictos regionales sin una estrategia clara de largo plazo?

La energía no es solo un tema técnico de ingenieros y economistas. Es poder, soberanía, seguridad nacional. Cuando Colombia nos corta la luz, no solo se apagan los focos: se encienden las alarmas sobre nuestra dependencia, nuestra falta de planificación y nuestra vulnerabilidad geopolítica.

Mientras Trump redefine las reglas del juego en América Latina, mientras Petro y Noboa se enfrascan en guerras arancelarias, y mientras las represas dependen de lluvias cada vez más impredecibles por el cambio climático, la pregunta ya no es si habrá otra crisis energética, sino cuándo.

¿Estaremos preparados?

Categories: Editoriales
Tags: UIDE
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