Las cifras no solo superan los registros de las tres administraciones anteriores, sino que confirman una recuperación acelerada tras el fuerte deterioro provocado por la pandemia.
Ecuador cerró 2025 con un escenario de mayor estabilidad laboral y alivio social, con indicadores que no se observaban desde hace casi 18 años, desde que existen mediciones comparables.
De acuerdo con los resultados oficiales de la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU), el país registra la tasa de pobreza más baja, consolidando uno de los principales logros sociales del gobierno del presidente Daniel Noboa.
Las cifras no solo superan los registros de las tres administraciones anteriores, sino que confirman una recuperación acelerada tras el fuerte deterioro provocado por la pandemia y deficientes gestiones.
Pobreza en mínimo histórico
Cuando Daniel Noboa asumió la Presidencia en noviembre de 2023, la pobreza nacional se ubicaba en el 26%. Tras un año de estabilización y un 2025 marcado por la reactivación económica y el fortalecimiento del empleo, el indicador descendió hasta el 21,4%, el nivel más bajo desde 2007.
El dato es relevante por dos razones clave. En primer lugar, rompe el récord histórico previo de 21,5% alcanzado en 2017. En segundo lugar, confirma que Ecuador logró revertir en apenas dos años el impacto social de la pandemia, cuando la pobreza llegó a escalar hasta el 33%, una recuperación sin precedentes en la región.
Empleo y estabilidad laboral:
La reducción de la pobreza no responde a un fenómeno coyuntural, sino a una mejora sostenida del mercado laboral. La nota técnica del INEC identifica avances significativos en tres indicadores centrales, todos asociados a la actual administración:
- Desempleo en mínimos históricos. La tasa nacional cayó al 2,6%, el nivel más bajo en casi dos décadas. Para dimensionar el dato, durante el periodo de Rafael Correa el mínimo fue de 3,8%, mientras que en la administración de Guillermo Lasso se mantuvo alrededor del 3,2%.
- Expansión del empleo adecuado. El porcentaje de personas con un trabajo que cumple con los beneficios de ley pasó del 33% en 2024 al 37,1% en diciembre de 2025, reflejando una mejora real en la calidad del empleo.
- Reducción del subempleo. El subempleo descendió de 24,5% a 17,4%, una caída de más de siete puntos porcentuales que evidencia una disminución significativa de la precariedad laboral.
Menos pobreza extrema:
Uno de los indicadores más sensibles, la pobreza extrema, también muestra un avance contundente. En apenas doce meses, el índice cayó del 12,7% en 2024 al 8,3% en 2025.
Este resultado sugiere que la combinación de reactivación económica, generación de empleo y políticas de transferencias monetarias focalizadas está llegando efectivamente a los hogares en situación de mayor vulnerabilidad, permitiendo que más de cuatro puntos porcentuales de la población salgan de la indigencia en un solo año.




