Se nos fue la última de las “Tres Marías”: Doña Gloria María Piedad Pabón, quien acaba de fallecer tras enfrentar problemas de salud y una profunda tristeza por la pérdida, en menos de cuatro meses, de su hijo y de su hermana María Rosa Pabón.
Gloria, madre de seis hijos, dedicaba parte de su tiempo a la venta de tomates, frejol, guandul y otros productos los días viernes y sábado en el mercado Copacabana de la ciudad de Otavalo y en el mercado de Pimampiro, donde era reconocida por su sencillez y cercanía.
Desde hace más de 25 años, María Glorita salió a la escena mostrando su talento en la música y las coplas. Más tarde se unió a sus dos hermanas para cantar a capela, convirtiéndose en una de las voces más representativas de la tradición afro de Chalguayacu. Unidas a la Banda Moncha por su cercanía familiar, su forma alegre, humilde y sincera siempre llegó a todos, compartiendo coplas llenas de vida, memoria y sabiduría popular.
Su trayectoria artística comenzó participando en el Carnaval Coangue y en las celebraciones del Día del Afroecuatoriano, hasta llegar a escenarios y teatros nacionales e internacionales. Los temas de sus canciones, algunos de su autoría, están inspirados en la cotidianidad, en el ir y venir de los protagonistas de un pueblo. Sus coplas son jocosas, pero también críticas, y se convierten en moraleja y reflexión sobre la vida que se vive en su natal Chalguayacu.
Una de sus últimas presentaciones fue en el Festival Camino a Loja 2024, como parte del elenco de gran calidad y experiencia de la obra “Al son de la Bomba”, producida por el gestor cultural Mgs. Carlos Andrade, quien, desde la herencia más profunda africana, plasmó la magia de la cultura en el valle del Chota.
Allá en el cielo, se completó el coro celestial: ya está con sus hermanas, junto a Dios.
El pueblo afro del valle del Chota siente el luto y la recuerda como una persona alegre, amable, de alta humildad y que envolvía a quienes la rodeaban con su cariño y su música.
Hasta siempre, María Gloria Pabón…