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Quito, noviembre 2025.- La abogada María Belén Loor Segovia, especialista en análisis político
y derecho migratorio, analiza los temas que actualmente marcan la agenda migratoria del Ecuador
en un contexto de transformaciones regionales e internacionales. Con un enfoque jurídico, técnico
y humano, advierte que la movilidad debe gestionarse con planificación, transparencia y respeto
irrestricto a los derechos humanos, tanto para quienes ingresan al país como para quienes buscan
salir en busca de nuevas oportunidades.
Loor examina el alcance de las más recientes disposiciones migratorias y sus efectos para los
extranjeros que residen o transitan por Ecuador, un país que se ha convertido en un punto de paso
clave para personas que intentan llegar principalmente a Estados Unidos. En ese escenario, subraya
la importancia de fortalecer los sistemas de registro y conteo, pues la falta de estadísticas confiables
dificulta la toma de decisiones y deja espacio para la improvisación. “Estas medidas buscan
equilibrar la soberanía nacional con los derechos humanos, pero requieren una aplicación
técnica, transparente y sin discriminación”, asegura.
La experta advierte además un incremento significativo de ecuatorianos que buscan estudiar o
trabajar en Europa, especialmente en Alemania y España. Ambos países se han consolidado
como destinos atractivos para jóvenes y profesionales que desean desarrollarse en entornos seguros
y regulados. En Alemania, los estudiantes pueden trabajar hasta 20 horas semanales, mientras que
en España el límite es de 30, lo que abre posibilidades a perfiles altamente demandados como
médicos, ingenieros y especialistas en tecnología. “Migrar de manera planificada y con respaldo
legal evita frustraciones, pérdidas económicas y riesgos personales”, recalca.
Al mismo tiempo, Loor alerta sobre el aumento de fraudes migratorios que afectan a personas que,
por desconocimiento o desesperación, buscan salidas rápidas sin comprender los procedimientos
adecuados. Subraya que la desinformación puede llevar a situaciones de vulnerabilidad e incluso
poner en riesgo la vida. “La migración debe ser un derecho ejercido con dignidad, no una
desesperación que ponga en riesgo la vida de las personas”, enfatiza.
Las cifras recientes reflejan la complejidad de este panorama. Según datos del INEC (2020–2024),
el 68% de los ecuatorianos que decide emigrar lo hace por razones laborales; el 26,2% por
violencia o inseguridad; y el 14,7% por reunificación familiar. Esta decisión se da en un entorno
marcado por el predominio del empleo informal, la falta de contratos y la baja remuneración,
condiciones que empujan a muchas personas a buscar alternativas fuera del país.
Los destinos elegidos también evidencian cómo se reconfiguran las expectativas y percepciones
sobre la movilidad. Estados Unidos concentra el 48,8% de la intención migratoria, seguido por
España con el 26,3%. Canadá, Italia y Alemania, aunque con porcentajes menores, destacan como
rutas emergentes para quienes buscan sistemas de migración estructurados y posibilidades de
asentamiento a largo plazo. La diversificación de destinos demuestra que la migración ya no
responde a un único relato, sino a múltiples estrategias según perfiles, edades y oportunidades.
En cuanto a las edades, la intención de migrar se concentra de manera clara en la población en
edad productiva: un 21,1% entre 18 y 29 años; un 22,6% entre 30 y 39; y un 17,4% entre 40 y 49.
Incluso entre los 50 y 64 años, otro 17,4% considera emigrar, lo que refleja el desgaste estructural
del mercado laboral interno. Solo el 9,6% corresponde a personas de 65 años o más, confirmando
que quienes desean salir son, en su mayoría, ciudadanos que aún tienen décadas de vida laboral
por delante. El impacto de este fenómeno no es menor: afecta la productividad nacional, la
disponibilidad de talento y el desarrollo de sectores clave.
Uno de los casos más visibles es el de los profesionales de la salud, que encuentran en España y
Alemania destinos donde pueden realizar especialidades médicas y acceder a mercados laborales
con alta demanda. A esto se suman procesos más ágiles de residencia y nacionalización, además
de salarios que rondan los 4.000 euros en España y los 6.000 euros en Alemania una vez que
inician su especialidad. Para muchos, estas condiciones representan una posibilidad real de
construir una carrera estable y una vida segura, lo que algunos describen como el “sueño europeo”.
Más allá de las cifras, las tendencias migratorias muestran una búsqueda profunda que combina
seguridad, reconocimiento profesional y estabilidad económica. Desde su experiencia, María
Belén Loor Segovia trabaja en fortalecer la educación jurídica en materia migratoria, promover
políticas públicas basadas en derechos humanos y acompañar a los ciudadanos en procesos
seguros, informados y responsables. Su análisis concluye que la migración seguirá siendo un
fenómeno determinante para el país, y que solo un enfoque técnico y humano permitirá enfrentar
los riesgos y aprovechar las oportunidades que este proceso implica.
Perfil de la experta
María Belén Loor Segovia es abogada especializada en análisis político y derecho migratorio,
con amplia experiencia asesorando a ciudadanos ecuatorianos y extranjeros en procesos legales
relacionados con movilidad humana. Su enfoque combina el rigor jurídico con una visión social,
buscando garantizar derechos y promover una migración segura y ordenada.




